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Mi aventura montando una Arcade: Lo que nadie te cuenta de los vinilos

¡Hola! Os cuento mi última locura. Me puse a montar una máquina arcade (una Bartop para el salón) y pensaba que lo más difícil sería configurar los juegos. Qué equivocado estaba. Lo que de verdad me rompió la cabeza fue dejarla bonita y que no pareciera un mueble de cocina viejo.

Como no tenía ni idea, me pegué un par de sustos, pero aquí os dejo lo que aprendí para que vuestra recreativa quede de lujo.

El truco para que la marquesina brille de verdad ¿Sabéis la parte de arriba de las máquinas que se ilumina con el logo? Yo pensaba que era una pegatina normal y corriente. Pues resulta que para que quede profesional hay que usar un material que se llama Backlite. Es como una lámina que deja pasar la luz de los LEDs pero de forma suave, sin que se vean los puntos de las bombillas por detrás. Con este material, en cuanto enciendes la máquina, el logo brilla con ese tono retro auténtico.

Las pegatinas tienen que aguantar guerra Yo al principio buscaba “pegatinas” y ya, pero para los laterales de la máquina hace falta algo resistente. Aprendí que lo suyo es usar lo que llaman vinilos laminados. El “laminado” es una capa protectora transparente que ponen encima del dibujo. Es fundamental porque, si no, en cuanto la roces con la silla o le pases un trapo para limpiar el polvo, te vas cargando el color poco a poco.

Para los que estéis buscando dónde conseguir estos materiales, yo estuve mirando en EBREVINIL tienda online de vinilos decorativos en España y la verdad es que tienen de todo, desde los diseños más clásicos hasta opciones para personalizarla a tu gusto.

El panel de control: donde sudamos todos Donde están los botones es la zona que más sufre. Ahí apoyas las manos, sudas y aporreas los botones cuando pierdes. Por eso ahí hace falta un vinilo que pegue muy fuerte y que sea duro. Un consejo de novato: si no sellas bien la madera antes de pegar (con un poco de pintura o imprimación), el vinilo se acabará levantando por las esquinas con el tiempo.

¿Cómo se instalan? Lo mejor es usar el truco del pulverizador con agua y una gota de jabón. Así puedes mover el vinilo si te queda torcido antes de que pegue del todo. Y sobre todo, ¡paciencia!

Al final, cuando enciendes la máquina por primera vez y ves todos los colores brillando, se te olvida todo el lío. ¡Es como tener un trocito de los recreativos de los 90 en casa!

¿Alguien más se ha liado a montar una de estas? ¡Contadme vuestra experiencia!